5 secretos para una pasta al dente perfecta
Agua, sal, tiempo y un truco que casi nadie usa. Lo que aprendimos en más de 70 años haciendo pasta.

La pasta al dente es firme al morder, pero cocida por completo. Una buena pasta de sémola de trigo Durum lo hace más fácil, porque resiste mejor la cocción. Estos son nuestros secretos:
1. Mucha agua
Usa al menos 1 litro de agua por cada 100 g de pasta. Así la temperatura no baja al echarla y la pasta no se pega.
2. Sal cuando hierva
Agrega la sal cuando el agua ya esté hirviendo: unos 10 g por litro. El agua debe saber “a mar suave”.
3. Respeta el tiempo del empaque
Cada formato tiene su tiempo de cocción indicado en el empaque. Empieza a probar un minuto antes: ese es el punto exacto en el que la pasta está lista.
4. Guarda una taza del agua de cocción
El almidón que suelta la pasta es el mejor aliado de tu salsa: ayuda a que se adhiera y quede cremosa.
5. Termina la pasta en la salsa
Escúrrela un poco antes y dale el último minuto en la sartén con la salsa. Pasta y salsa se vuelven una sola.
¿Aceite en el agua? No hace falta. Si usas suficiente agua y remueves al principio, la pasta no se pega.



